'Habré enseñado a bordar a más de cien personas'

Esta arroyan es una gran aficionada a las manualidades, entre ellas el bordado, cuyo arte comparte con sus alumnas

Rosario haciendo uno de sus bordados. ::L.H
GENTE CERCANA

Rosario Martínez Peña es una arroyana de 52 años, casada y con tres hijos y es monitora de una de su pasiones, el bordado.

¿Con que edad comenzó a bordar y quién le enseñó?

Empecé a bordar con 21 años,  con Amparito, una señora de Arroyo que se dedicaba a bordar y a enseñar a otras personas. Me borde mi traje típico del pueblo, el refajo. Me gustó tanto que me aficioné a bordar.

¿Cómo decidió dar clases para enseñar a otras personas y cuándo empezó?

Le pregunté a Amparito si me veía a mí para enseñar a la gente y ella me dijo que sí y decidí  enseñar a otras personas. Tendría 30 años cuando empecé como monitora. Empecé a formar a gente en mi casa y  después seguí en la Universidad Popular como monitora. En la actualidad sigo impartiendo este curso y también imparto otro de bordado en las amas de casa. Mis primeras alumnas fueron Ana y Miriam, de siete y nueve años. Y a raíz de ahí las he tenido de todas las edades, el último grupo ha sido con edades comprendidas desde 24 años la más joven a una señora de 70.

¿Cuántos refajos y pañuelos ha bordado?

Tengo muchos bordados ya que me dedico a bórdaselos también a la gente por encargo. Habré hecho unos diez pañuelos y diez refajos. Bordo de todo, faldiqueras, el refajo y el pañuelo, lo que es nuestro traje típico. Hay dos formas de hacerlo, una es bordado con tambor, que también se llama rehace,  y la otra forma es  a cadeneta. En el curso se han bordado mantas de caballos, corpiños para las niñas o mantelerías. Se hace de todo. En la oficina de turismo por Semana Santa nos hacen una exposición de bordados todos los años. Y una vez se hizo una exposición en la estación de autobuses.

¿Sabe a cuántas personas ha enseñado  lo largo de los años?

Habré enseñado a más de cien personas y hay algunas que repiten la experiencia. Nunca he tenido ningún hombre en mis clases, no se animan.  Yo creo que no se lo han propuesto ninguno, pero que si se lo proponen lo hacen. Si recuerdo a un niño que iba con su abuela y que tenía intención de aprender, le gustaba bordar, yo lo ponía y no se le daba mal.

¿Qué es necesario para hacer un refajo?

Se necesita la tela  para la falda 2,75 metros de tela de paño de Béjar,  del color que ellas quieran. El pañuelo tiene que ser de color negro. Y el bordado de los refajos suelen ser blanco, beis, de colores, negro, en gama utilizando diferentes tonos de un mismo color. El que más se borda aquí es el blanco pero últimamente estamos innovando y estamos buscando colores raros, metiendo colorido diferente. Antes siempre era lo típico el bordar el refajo verde, azul y rojo en color blanco, el amarillo en color negro. Puedes bordar con cualquier hilo del número ocho en ovillo. A mí, en particular hay unas marcas que me gustan más que otras. Se necesita un dibujo y pasar los pespuntes a máquina y después bordarlo en el tambor. En otros pueblos no se borda con tambor pero el bordado es diferente al nuestro. El pañuelo se puede bordar lo mismo en lana que en ovillo de hilo.

¿Es muy difícil aprender a bordar?

Es un poquito difícil, pero tampoco mucho. Hay personas que tardan más en aprender que otras, pero por regla general en quince días lo dominas perfectamente.

¿Conserva el primer refajo que bordó?

El primer refajo que bordé no lo tengo yo, lo tiene una prima mía en Madrid. Allí tiene mucho éxito cuando lo ven, ella baila en un grupo folclórico y alguna vez le han ofrecido hasta 1.200 euros por él.  Y el pañuelo lo tiene la hija de otra prima mía aquí en Arroyo.

¿Cómo puedo adquirir unos de sus refajos?

Hago refajos por encargo, solamente tienes que ponerte en contacto conmigo, ves mis trabajos y me dices el color que quieres.  Normalmente la gente se deja aconsejar bastante por mí. Los dibujos los saco yo de una idea y otra. Hoy en día no hago dos refajos iguales cada uno es diferente y personal.  Un traje completo puede costar alrededor  de los 3.000 euros, suele llevar unos siete u ocho  meses de trabajo, dependiendo de las horas al día que le dedique. No tiene un tiempo exacto. El traje completo se compone de la falda que le llamamos refajo; el mantón de tres puntas;  una blusa negra que le llamamos el jubón; las enaguas; los pololos; las medias de punto; la faldiquera; el mandil; un tul blando en el cuello; los zapatos; los pendientes; el rosiclé, y unas horquillas en el moño. Aunque solo se borda el pañuelo, el refajo o falda y la faldiquera.

¿Qué aficiones a parte del bordado tiene?

Me gustan todas las manualidades, hacer bolillos, pintura en tela o la vainica. También la costura. Hago lo mismo un traje de carnaval que un traje de fiesta.  No tengo cursos profesionales de corte y confección ni nada, he aprendido poco a poco, poniendo interés, con ayudas de mis cuñadas que me ayudaban a montar las piezas.