Miles de personas celebran el Día de la Luz en Arroyo

M. FERNÁNDEZ | CÁCERES

Dos jinetes recorren, a galope tendido, la Corredera.:: LORENZO CORDERO
participaron 165 jinetes

La cara de Antonio Collado, de siete años, es pura emoción. Sentado sobre su caballo se dispone a recorrer los 850 metros de La Corredera junto a su padre, Maxi Collado, a galope tendido. «Sólo te puedo decir que esto es muy grande, no se puede explicar», señala el padre. Ellos son dos de los 165 jinetes que ayer participaron en la fiesta del caballo de Arroyo de la Luz. Denominada como Día de la Luz, la jornada contó con buen tiempo y mucho ambiente. Miles de personas -unas quince mil, según el Ayuntamiento- disfrutaron del día grande de Arroyo.


Los servicios sanitarios realizaron ocho servicios. Cinco de ellos fueron por caídas o contusiones y dos personas sufrieron lipotimias. Además, un hombre de 81 años fue atendido y trasladado al hospital San Pedro de Alcántara tras sufrir un infarto en la calle, «aunque fue un suceso ajeno a las carreras», informan desde DYA. El operativo de seguridad estuvo reforzado un año más para evitar tristes sucesos como el fallecimiento, hace tres años, del policía local Cándido Carrero al ser arrollado por un caballo.


Entre los que no faltan a la cita está Maialen Sanguino, de 23 años. Vive en San Sebastián y desde que recuerda siempre ha acudido a Arroyo para disfrutar del evento. «He cogido vacaciones para venir aquí. Me encanta ver las carreras y que estemos de fiesta», explica la joven. También se celebró el tradicional concurso de carrozas, que este año tenía como novedad la participación de una comparsa de cabezudos. Los temas que los participantes, unos 180 en total, eligieron para sus carrozas estuvieron centrados en Brasil, Astérix y Obélix, la romería de Arroyo, la feria de marzo del 82 y los años 70.

El evento rememora la victoria de los cristianos sobre los musulmanes en 1229. La leyenda añade que la intercesión de la patrona, la Virgen de la Luz, cegó a estos últimos en plena batalla y favoreció el triunfo de los cristianos, que entraron después en el municipio a caballo. «El corazón de Extremadura hoy -por ayer- está puesto en Arroyo. Los jinetes hacen que el recorrido por La Corredera sea todo un éxito lleno de pasión, riesgo, aventura y colorido», valoró el alcalde de la localidad, Santos Jorna. El regidor anunció que Arroyo se hermanará con Santu Lussurgiu, una localidad italiana que se encuentra en la isla de Cerdeña y que tiene una fiesta muy similar a la arroyana.