De jefe de administración a creador de gigantes y cabezudos

Jesús Castaño Romero, tras quedar en el paro, le ha plantado cara a la crisis montando un taller artesanal donde crea figuras gigantes de cartón piedra para las fiestas

Jesús Castaño en su taller de la Calle Santa Ana. A.J.N
CABEZUDALIA

Plantarle cara a la crisis y ponerle buena cara al desempleo es lo que ha hecho hace unos meses Jesús Castaño Romero, natural de Cáceres y ciudadano de Arroyo de la Luz.

Jesús se quedó sin trabajo tras algunos años como jefe de administración de una empresa y decidió rescatar su afición preferida, el moldeado con plastilina y los trabajos con el cartón, e hizo de ella su nueva profesión, así nació Cabezudalia, una empresa dedicada a realizar y restaurar gigantes y cabezudos, una figura que siempre ha estado en nuestra cultura.

Actualmente Jesús Castaño realiza Gigantes y Cabezudos en su Taller de la Calle Barriada de Santa Ana de nuestra localidad donde restaura todo tipo de Cabezudos antiguos y crea otros nuevos.

Jesús comenzó a trabajar en la Fábrica de Muebles Niso tapizando sillones con tan solo 14 años. Posteriormente trabajó en Muebles Cid. Ejerció temporalmente de cartero en Correos hasta cumplir la mayoría de edad donde se fue a la Central Nuclear de Valdecaballeros donde ejerció de Auxiliar Técnico de Obra, realizando mediciones en la oficina técnica hasta el año 1991. En ese mismo año volvió a Arroyo y montó una empresa de informática donde se dedicaba a todo tipo de labores informáticos, montaje de equipos y redes y venta al por menor de ordenadores. En el año 1998, entró a formar parte de la empresa Herlusa, S.L., como jefe del departamento de administración y mantenimiento informático. Durante este periodo, Jesús realizó varias aplicaciones informáticas para renovar los recursos que hasta entonces tenía la empresa, tanto en el plano administrativo como en los procesos productivos.

Se implantó la norma ISO, siendo responsable de calidad y auditor interno.

Durante el mes de marzo del pasado año 2011, por problemas internos en el Consejo de Administración, Jesús decidió abandonar la empresa.  

Desde ese momento y hasta enero de 2012, tuvo mucho tiempo para pensar y le rondó por la cabeza la idea de trabajar en su gran hobbie y algo que siempre le había llamada mucho la atención, realizar artesanalmente gigantes y cabezudos de cartón piedra. De tal forma que, animado por su familia, emprendió la aventura. Jesús se dio de alta como trabajador autónomo y ahí está, ejerciendo de artesano con su nueva familia de gigantes, cabezudos y carrozas para desfiles.  

Cabezudalia cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Arroyo de la Luz a través del programa 'Una idea, un empleo'.

Jesús puso en marcha esta atrevida aventura estudiando anteriormente las posibilidades de negocio que tiene esta empresa y vio que hasta ahora es la única empresa del sector que existe en Extremadura. "Afortunadamente, en la Comunidad Autonómica de Extremadura, no existe competencia, aunque si a nivel nacional, pero de escasa repercusión".

La demanda más importante es la de los Ayuntamientos. Todos los años algunos de esos ayuntamientos tienen que restaurar sus cabezudos por el deterioro o por que quieran cambiar de cabezudos y tener otros nuevos.

Para la confección de los cabezudos, Jesús utiliza cartón-piedra o fallero que adquiere en grandes cantidades en las cooperativas falleras de Valencia,  aglutinante a base de agua y harina y pinturas.

En cuanto a los gigantes, perfiles de aluminio para las estructuras y  telas para los vestidos. Para la construcción de carrozas, se utiliza además de los materiales antes mencionados, la madera como base principal.

Jesús dispone de un catálogo de figuras que el cliente puede encargar en dos tamaños. Se inicia entonces un proceso artesanal en la que se utilizan varias herramientas y varios días de trabajo para crear una figura.

"Lo primero que hay que hacer es buscar una fotografía de frente, otra de perfil para ver un poco la forma en tres dimensiones que tiene la cabeza, que es por donde se empieza a crear la figura. Una vez te has hecho una idea de la cabeza,  hay que dibujar la figura a realizar, tanto de frente como de perfil y a tamaño real. A continuación se recortan  las siluetas y se cruzan perpendicularmente, formando cuatro cuadrantes, que se van recubriendo con tiras de cartón para darle el aspecto tridimensional a la figura. Cuando se ha recubierto todo, se procede a endurecer la superficie, cubriéndola con varias capas de cartón piedra humedecido, utilizando engrudo como principal adhesivo.

Una vez secadas las capas y habiendo alcanzado un grosor de medio centímetro aproximadamente, se recubre todo con masilla para perfilar los detalles de la figura, como arrugas de la cara, ojos, párpados, labios, etc.

Cuando se ha secado esta masilla, se procede finalmente a pintar la figura, con pinturas acrílicas, que una vez secas, se cubren con barniz protector".

En total, Jesús tarda unas 30 horas de trabajo para crear un cabezudo.

Además de sus gigantes y cabezudos, Jesús se ha dispuesto a comenzar otra nueva aventura mucho más ambiciosa. Crear carrozas. De hecho ya trabaja en la carroza de los Reyes Magos del año 2013. "Las figuras que tengo proyectadas que les he ofertado al Ayuntamiento son prácticamente como Fallas. Van en cartón-piedra, con unas dimensiones grandes con unas plataformas de cinco metros de larga por dos y medio de ancha y las figuras de unos cuatro metros.

La estructura en la que trabaja actualmente, para la cabalgata, supone unos ocho meses de trabajo.

A pesar de la corta trayectoria de Cabezudalia, Jesús está feliz y satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora y cree sólidamente que este negocio puede dar para vivir. "Hasta el momento estoy muy satisfecho y optimista con la empresa ya que los resultados hasta ahora son bastante buenos".

De momento Jesús tiene en estos momentos trabajo para unos ocho meses asegurados. Encargos de diferentes Ayuntamientos Extremeños, la Cabalgata de Reyes y pequeños arreglos que le dan fuerza y satisfacción para seguir adelante.

De cara a un futuro próximo, este emprendedor arroyano se plantea establecer fórmulas de alquiler de los gigantes y cabezudos en las diferentes fiestas puntuales de los  pueblos y ciudades.

Imaginación y ganas no le faltan a Jesús Castaño, un artista creador de figuras que hacen feliz a miles de niños y mayores.