Segundas partes que quitan puntos

El Arroyo ha encajado tras el descanso los 11 goles que lleva en contra este año

Manu cabecea un balón en el partido contra el Cacereño. :: A. MÉNDEZ
SEGUNDA B

Empieza a parecerse a una maldición, aunque en el club no ven motivos para preocuparse. El Arroyo CP está protagonizando una curiosa estadística en los siete partidos de liga que van disputados, y es que los 11 goles que lleva en contra los han encajado siempre en las segundas parte. La duda es si se trata de un simple entretenimiento para los aficionados a los datos, o esconde algo más preocupante.

La opinión del entrenador, Juan Marrero, es que no es más que «una simple casualidad», que además ni siquiera le preocupa porque la experiencia de le dice que «lo normal es que a todos los equipos les metan más goles en la segunda parte, que es cuando aparece el cansancio y por lo tanto se cometen más errores en defensa».

Remontadas

Dos han sido los partidos en los que esta debilidad que hace acto de presencia en el Arroyo tras los descansos se ha manifestado con mayor crudeza. En la tercera jornada el equipo extremeño iba ganándole en Los Cármenes al Granada B por 0-3, pero en la segunda mitad los andaluces remontaron de forma espectacular y el encuentro acabó 4-3. Dos semanas después ocurrió algo similar en Cartagena, esta vez con un 0-2 al descanso y un 3-2 al finalizar el encuentro.

Juan Marrero no cree que a estas alturas de la competición se pueda achacar a una deficiente preparación física esa tendencia a recibir goles en las segundas partes. «A principio sí era algo que me preocupaba y puede que por ahí fueran los tiros, porque fueron unas semanas en las que sufrimos muchas bajas y el físico se podía resentir a partir del descanso, cuando el cansancio se acumula y vienen los errores, pero ahora no, ahora estamos bien y no me parece que haya que buscar por ahí el motivo», apunta el técnico, quien insiste en que se trata de una simple anomalía estadística a la que no ha prestado mayor atención.

Sin Manu por un error

Lo que sí es un problema para Marrero es la pérdida del central Manu Martínez para el partido de mañana sábado contra el San Fernando (18.00 horas) por acumulación de amonestaciones. El técnico está además bastante molesto porque lo achaca «un error de nuestro delegado», ya que el destinatario de esa tarjeta amarilla no fue Manu, sino Ezequiel. «El árbitro lo anotó mal en el acta, pero el error fue nuestro por firmarla sin pedir primero que se rectificara, como se hace muchas otras veces», explica Marrero.

Una vez que se percataron del fallo, la intención del Arroyo era haber presentado un recurso antes de que el juez de competición fijase la sanción, pero vieron que en el vídeo del partido no se aprecia con nitidez a quién le muestra la tarjeta el colegiado, de modo que el recurso no tenía posibilidades de prosperar. La sanción de un partido para el central fue confirmada el miércoles, por lo que  Manu se quedará mañana en la grada.

Por lo tanto Juan Marrero tendrá que resignarse con la pérdida de este central, que se suma a la de los dos lesionados de larga duración, Iban Espadas y Miguel Ángel Espinar. Este último ya se está entrenando con el grupo, pero aún es pronto para que juegue. «Estoy seguro de que contra el Cádiz estará», señala el técnico. Ya hay fecha y hora para ese encuentro, que se disputará el domingo 20 de octubre a las 19.00 en el Ramón de Carranza.

Quien sí podrá reaparecer contra el San Fernando será José Gutiérrez tras algunas semanas apartado, al igual que Serio Castaño, que fue baja de última hora contra el Cácereño. Eso le permitirá a Juan Marrero recomponer una línea defensiva en la que el pasado domingo en El Cuartillo tuvo que actuar como improvisado defensa central Abel Buades.

El Arroyo buscará ante el San Fernando ampliar el balance perfecto que lleva en casa, con tres victorias en tres partidos, que le han dado los nueve puntos que suma en la clasificación, ya que ha perdido los cuatro encuentros disputados fuera.