Arroyo de la Luz, el pueblo que fue del Puerco

En diciembre de 1937, en plena Guerra Civil, el Gobierno franquista dio respuesta afirmativa a la solicitud del alcalde local, Francisco González Toril, de nombrar al pueblo como Arroyo de la Luz

Vista panorámica de Arroyo de la Luz. ::Loli Higuero
Historia del cambio de nombre de una localidad

Cuando en el año 1937 por decreto del general Francisco Franco, y en plena guerra fratricida, se decidió modificar el nombre de nuestro pueblo, la villa de Arroyo del Puerco llevaba con esta designación desde su fundación como enclave poblacional; es decir, allá por el siglo XIII. Más de 650 años en el que los arroyanos llevábamos el epíteto, nada agradable, de haber nacido en "del Puerco".

A pesar de ello, el apelativo lo llevaron los arroyanos durante todos esos siglos con cierta elegancia. No obstante, iniciado el siglo XX comenzaron las primeras voces de un grupo de personas dirigentes y cultas de la localidad que instigaron a que había que ir pensando en una modificación del nombre de la villa.

Argumentaron para ello que lo "del Puerco" llevaba a lo despectivo, ya que alguna que otra vez había salido a "relucir en pasillos de comedia", y que no dejaba de producir sonrojo el afirmar, fuera de la población, que se tenía "una novia en Arroyo del Puerco". Comenzaron, por consiguiente, a circular distintas posibilidades, sin llegar a ningún tipo de acuerdo por no existir unanimidad con el nombre que debería sustituir al primitivo. Se barajaron varias posibilidades, "Arroyo del Puerto", "Arroyo de Cáceres", "Arroyo del Fresno" y "Arroyo de la Luz".

El primero de ellos, que gozó de cierto apoyo en ámbitos periodísticos, argumentaba que Arroyo del Puerto solo implicaba el cambio de una letra. Con esta denominación se conseguía modificar el nombre actual con un parónimo y se conservaba en esencia la forma del vocablo. Se evitaba de esta forma los grandes trastornos que pudiera acarrear el cambio en comercios y comunicaciones. El problema se encontraba en que Arroyo no tenía puerto. El más próximo había que buscarlo a cientos de kilómetros de la villa.

La opción "de Cáceres" se desechó casi desde el mismo instante que se propuso. El orgullo de los arroyanos les impedía aceptar de nuevo, como en los primeros instantes de su fundación como aldea, una "pertenencia" a otra localidad, por muy capital de provincia que fuese, a la que se le había disputado la hegemonía en número de habitantes desde hacía ya muchos años.

Arroyo del Fresno gozaba de mucha más popularidad. De hecho, todavía hay muchas personas en nuestro pueblo que piensan que antes que "del Puerco" fue "del Fresno". Pudiera ser que esta fuera la denominación que tuviera nuestro pueblo en época de dominación musulmana, aunque no en el espacio que hoy ocupa. No obstante, también es cierto que ni en el archivo del ayuntamiento, ni el archivo de la iglesia, existe ningún documento que refleje esta eventualidad.

La opción de Arroyo de la Luz generó, en principio, menos controversia dentro de la población. Era evidente que el amor que los arroyanos habían profesado a su Virgen a lo largo de la historia convertía esta posibilidad en una nueva muestra del cariño que sus habitantes tenían hacia su Patrona.

En 1929, durante la dictadura de Primo de Rivera, el alcalde de la localidad, Julián Macías Chaves, cansado de tanta disparidad de criterios, decidió someter a plebiscito popular la posible modificación del nombre de la población. Tres fueron las opciones por las que pudieron votar los varones mayores de edad: Arroyo del Puerco, que era la opción que defendía Medardo Cervera Romáriz; Arroyo del Fresno, que patrocinaba Francisco González Toril; y Arroyo de la Luz, que era la denominación amparada por el cura párroco de la villa Bruno Genaro Congregado.

Ante la sorpresa de muchos la votación tuvo un resultado inequívoco. La inmensa mayoría de los votantes optaron por dejar las cosas como estaban en atención a la historia centenaria de la localidad. Arroyo del Puerco contabilizó 100 firmas; Arroyo de la Luz alcanzó los 19 votos; y Arroyo del Fresno obtuvo 7 escasos apoyos.

En julio de 1936 se inició la Guerra Civil, nuestro pueblo quedó en manos rebeldes desde el primer instante. Un año después, agosto de 1937, la nueva corporación que dirigía la villa, con el falangista Francisco González Toril como alcalde-presidente,  optó por no esperar más tiempo y obviar el resultado del anterior plebiscito. González Toril sin otras consideraciones, y cambiando de opinión, solicitó del Gobierno sublevado la autorización para denominar en lo sucesivo a esta población como Arroyo de la Luz, en "atención a que casi todos los vecinos deseaban que el nombre del pueblo fuese variado".

No tardó en responder el Gobierno golpista y en diciembre de 1937 se recibió respuesta afirmativa que concedió la modificación definitiva del nombre de la población. Desde entonces Arroyo perdió "del Puerco" e incorporó "de la Luz". Los deseos de la Iglesia, uno de los principales pilares de la dictadura franquista, sino el que más, había logrado su objetivo. Para celebrarlo el 26 de diciembre se conmemoró en la ermita de la Virgen de la Luz una gran fiesta religiosa en señal de agradecimiento. El programa de festejos se inició a las 7 de la mañana con la diana de la banda de cornetas de la sección de Flechas de la población, y concluyó a las 10 de la noche con una representación teatral titulada "Arriba España".