Procesión del Viernes Santo. / A. I. P.

Los arroyanos acompañan las procesiones del Viernes Santo

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

Ayer 15 de abril, Viernes Santo, los vecinos de Arroyo de Luz salieron nuevamente a la calle, como han venido haciendo durante toda la Semana Santa, para celebrar este día en que se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret.

En la localidad arroyana salieron dos procesiones.

La primera de ellas, la del Santo Entierro, salió desde la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción a las 21.00 horas y en ella procesionaron varios pasos. Abriendo el desfile iba la imagen de Jesús en la cruz, seguido por la Piedad, una imagen impresionante en la que, bajo una gran cruz, la Virgen María sostiene en sus brazos el cuerpo de su hijo tras bajarlo de la cruz.

Tras ellos, un grupo de niños vestidos con la túnica de nazareno, portaban un cruz pequeñita custodiada por 4 velas.

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Detrás un grupo de nazarenos, entre los que iba un bombo, único acompañamiento sonoro de esta procesión, iba la imagen de Cristo dentro de un ataúd de cristal, seguido por la imagen de la Virgen Dolorosa, que cerraba el desfile, y ante la que iba un grupo de señoras vestidas de mantilla y con un velón encendido en la mano.

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Por su parte, a las 00.00 horas, salió la segunda procesión del Viernes Santo, de la ermita de la Soledad. Esta también contó con el único acompañamiento sonoro de un bombo, que rompía el silencio cada pocos segundos, y en ella procesionaba únicamente la imagen de la Virgen Dolorosa.

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Las procesiones del Viernes Santo son siempre muy emotivas debido al silencio que reina a pesar de la gran cantidad de personas que las acompañan.

El Viernes Santos es una de las conmemoraciones cristianas más representativas y profundas. En él se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret y la iglesia católica manda a sus fieles guardar ayuno y abstinencia de carne como penitencia.