Una de las balizas que marcan el camino que pasa por Arroyo de la Luz. / CI Dehesa de la Luz

El Centro de Interpretación arroyano da a conocer la Vía de la Estrella

HOY ARROYO DE LA LUZ Arroyo de la Luz

Dentro de su labor divulgativa, el Centro de Interpretación Dehesa de la Luz, de Arroyo de la Luz, pone en valor distintos aspectos de la dehesa arroyana como su historia o las especies que pueblan este espacio natural. De la misma forma, para darlo a conocer, ha querido poner en valor uno de los muchos caminos que se pueden recorrer en Arroyo de la Luz, la Vía de la Estrella.

Los Caminos a Santiago constituyen uno de los principales valores culturales y paisajísticos de la Unión Europea. Los itinerarios por donde transcurren son caminos históricos donde se funden las calzadas romanas con las vías pecuarias, convirtiéndose además de itinerario cultural en verdaderos corredores naturales.

Los caminos naturales no saben de fronteras, por eso los peregrinos a Santiago recortaban kilómetros adentrándose en territorio portugués. Al llegar a Cáceres, trazaban una línea perpendicular hasta Braga para enlazar allí con el Camino Portugués.

Ese camino es la Vía de la Estrella, señalizado con balizas y carteles de información y una bonita estrella amarilla que la distingue.

La ruta sale de la ciudad de Cáceres para atravesar un largo territorio. Los Barruecos, en Malpartida de Cáceres, desde allí el camino se dirige a Arroyo de la Luz y, entre campos de cultivos y dehesas, se adentra en Brozas. Sigue hasta Alcántara, donde el histórico puente permite cruzar el Tajo y dirigirse a la frontera en la Reserva de los Biosfera Transfronteriza del Tajo-Tejo Internacional.

Piedras Albas es el último pueblo español antes de entrar en territorio luso, donde se cruza otro puente romano, el de Segura. El camino tiene tránsito portugués por la Sierra de la Estrella, que da nombre al recorrido, junto con la salida oeste de la ciudad de Cáceres, llamada Arco de la Estrella o Puerta Nueva.

En Portugal pasa por Idanha a Nova, Idanha a Velha, Campinha, Caria hasta Belmonte. Esta última población, como Hervás en la Vía de la Plata, fue hogar de miles de judíos y conversos. La ruta entra luego en Guarda y se aleja de España para, mucho más adelante, llegar a Braga y allí tomar rumbo norte.

Esta era la antigua ruta que siguieron durante siglos los cristianos, aun cuando los territorios eran tierra del islam y a estos caminos, como a sus peregrinos, se les llamaba mozárabes.