Plantas de romero. / Centro de Interpretación

El Centro de Interpretación divulga las propiedades del romero

HOY ARROYO DE LA LUZ Arroyo de la Luz

Una semana más, el Centro de Interpretación Dehesa de la Luz, de Arroyo de la Luz, ha compartido un informe sobre una planta de las muchas que pueblan la dehesa arroyana en la sección 'La Botica de la tía Antonia'. En esta ocasión ha sido sobre el romero o Rosmarinus Officinalis, una de las plantas más características del meditarráneo a la que ya desde antiguo se le atribuyeron poderos mágicos y tenía una gran reputación como fortalecedor de la concentración y la memoria.

Esta planta aromática silvestre abunda en matorrales, claros de bosques, laderas pedregosas y márgenes de caminos. Es un arbusto de ramas erectas, leñosas, que puede alcanzar hasta el metro ochenta de altura, pero por lo general se presenta como una mata densa de apenas 60 cm.

Las hojas son lineales, duras, finas y con los márgenes doblados hacia dentro. Tienen un sabor fuerte que recuerda al pino y un olor intenso, lo que lo hace muy apropiado como condimento, sobre todo para carnes asadas. Se puede usar tanto seco como fresco. También se usa el romero en rama para aromatizar habitaciones.

La flor del romero es pequeña y de color blanco, rosado, azul o púrpura, y tiene usos alimentarios y cosméticos. La planta de romero florece durante casi todo el año, si el clima lo permite, y su intenso aroma se hace sentir tan solo rozar sus ramilletes con las manos al pasar.

Se extiende por todo el Mediterráneo: desde el sur de Portugal y el norte de Marruecos hasta el norte de Italia y Oriente Medio. Y en España solo escasea en la franja cantábrica y los Pirineos.

Convive con otras plantas de acento muy mediterráneo, como los brezos, las jaras, las aulagas o las lavandas.

En la composición del romero encontramos un aceite esencial con borneol, pineno, alcanfor, canfeno y cineol, ácido rosmarínico, rosmaricina, ácido ursólico, principios amargos, flavonoides y taninos. Esta composición hace que planta posea un altísimo potencial curativo que ha sido ampliamente desarrollado en la medicina popular.

Era tradición colocar sus ramas floridas en las habitaciones de los enfermos para favorecer su recuperación o como un desinfectante natural. Se creía que ayudaban también a ahuyentar los insectos y a acabar con los ácaros.

El romero también se utilizaba en ceremonias fúnebres, nacimientos y esponsales, como símbolo de amor eterno y fidelidad.

El romero da mucho juego en la cocina, tanto en la tradicional como en la creativa.

Se usa para aromatizar aceites y vinagres, con los que dar un toque original a las ensaladas.

Tradicionalmente, el romero se tomaba macerado en vino tinto, como una bebida tónica y revitalizante.

Pero sobre todo hoy se emplea como acompañante de diferentes guisos de legumbres y verduras, en verduras al vapor, brochetas vegetales, como guarnición de arroz y en la elaboración de galletas, pasteles e incluso helados.

Propiedades del Romero:

•Para la circulación: es un excelente estimulante circulatorio que favorece la irrigación sanguínea en el cerebro, lo cual facilita una mayor concentración y retención de conocimientos. También puede aliviar sensaciones de vértigo y desequilibrio por problemas puntuales de irrigación sanguínea en el cerebro. En problemas de insuficiencia venosa, como flebitis, varices y hormigueos en pies y manos, se combina con plantas que fortalezcan su acción, como la vid roja, el rusco o el castaño de Indias.

•Para la memoria: por sus propiedades circulatorias el romero se muestra como una ayuda válida en el tratamiento de síntomas seniles y para apoyar el esfuerzo intelectual de estudiantes, creativos o investigadores, obligados a hacer arduos ejercicios de memorización de datos y conocimientos.

•Para el sistema nervioso: contribuye a eliminar la jaqueca, si es de origen nervioso o digestivo, y tiene un claro efecto reparador, que reequilibra las funciones de los órganos que han quedado afectados después de una larga enfermedad o en situaciones de debilidad crónica o astenia.

•Para el apetito: actúa también como tónico digestivo, que favorece la secreción de fluidos gástricos (es colagogo, es decir, que facilita la secreción de bilis) y la salivación. Gracias a estas propiedades el romero es un buen recurso para devolver el apetito tras episodios de desgana o indisposición estomacal.

•Para el colesterol: ayuda a reducir el colesterol LDL combinado con otras plantas con efectos hipocolesterolemiantes más evidentes, como la alcachofa, el jengibre o la judía.

•Para el sistema digestivo: presenta un efecto restaurador sobre el hígado y la vesícula, reparando los daños infringidos por trastornos digestivos, alimentos en mal estado e intoxicaciones. Favorece la expulsión de los cálculos biliares.

•Para el dolor: en uso externo, el alcohol de romero se revela como un poderoso y efectivo remedio tradicional contra los dolores reumáticos, neuralgias y dolor en hombros y espalda.

•Para problemas menstruales: es útil en amenorreas y dismenorreas, síndrome premenstrual.

•Para el pelo: el alcohol de romero se usa igualmente para tratar la alopecia o la caspa o la pérdida de brillo en el cabello, asociando el romero a la ortiga y la centella asiática.

•Para la piel: el romero también es útil en determinadas dolencias cutáneas como dermatitis y eccemas, acné, picaduras de insectos, heridas superficiales, sabañones, moratones, quemaduras leves y llagas.