A. I. P.

El Centro de Salud opera con citas telefónicas y presenciales

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

La llegada de la pandemia del coronavirus supuso un antes y un después en lo que a acudir al médico se refiere. Con ello llegaron las consultas telefónicas y, en los peores casos, las listas de espera interminables e incluso los cierres de algunos centros.

Por suerte, este no fue el caso de Arroyo de la Luz. A pesar de la crudeza con que la pandemia golpeó a la localidad en los primeros momentos, siendo este, recordamos, el primer municipio extremeño en ser perimetrado dos días antes de que se impusiera el estado de alarma en toda España, el Centro de Salud ha continuado operando dentro de la que podemos llamar la nueva normalidad.

Al principio todo servicio se adaptó a la gravedad de la situación pero actualmente, aunque se han conservado las citas telefónicas, el centro opera dentro de la normalidad.

Así lo ha atestiguado a este medio de comunicación Catalina Durán Iglesias, Coordinadora del Centro de Salud y pediatra de la localidad, quien señala que en estos momentos se están dando consultas telefónicas y presenciales.

Las consultas telefónicas se recomiendan para personas que presenten cuadros infecciosos, siendo preferible que se llame en estos casos por teléfono y a partir de ahí valoran si es necesario realizar algún prueba diagnóstica y decidir en qué momento se les ve de forma presencial, evitando de esta forma que pudieron coincidir en la sala de espera con otras personas que hayan acudido, por ejemplo, para tomarse la tensión, para un control de diabetes,… La doctora explica que como hay huecos a consulta a demanda, la gente lo pide por internet y si hay síntomas infecciosos es preferible que se pida cita telefónica y así pueden ellos realizar esa separación para evitar los contagios.

Con respecto a las listas de espera, comenta que ella con los niños no tiene lista de espera y que en el caso de los médicos de familia quizás tienen una demora de uno o dos días. En su caso, a primera hora llama a todos los niños que tiene citados telefónicamente y a los que presentan fiebre, dolor de garganta,… para citarles y realizarles la prueba de antígenos antes de verles, de forma que puede poner ese primer filtro para que no coincidan en la sala de espera un niño que tenga un proceso infeccioso con otro que, por ejemplo, haya acudido a la revisión de los dos meses. «Por esta razón es preferible pedir cita telefónica, porque nosotros no tenemos normalmente demora, les vemos a todos y evitamos los contactos entre ellos».

También recuerda que las urgencias funcionan como siempre, sin cita ni nada.

«La gente se queja a veces porque es normal, entre unas cosas y otras se acumulan retrasos, se van médicos de vacaciones y no les sustituyen, se acumulan las consultas, cuando se incorpora el titular tiene retraso en la agenda porque claro, todo el mundo quiere que lo vea su médico y claro, llevamos mucho tiempo así, sin personal para sustituir y entonces pues claro, la gente se queja y con su parte de razón, pero nosotros hacemos lo que podemos y a veces es imposible llegar a más», apostilla la doctora.