Una cubierta de flores para recibir a la Virgen de la Luz

Socias y no socias reunidas para hacer las flores /A. I. P.
Socias y no socias reunidas para hacer las flores / A. I. P.

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍASArroyo de la Luz

De lunes a jueves, desde hace casi dos semanas, un trasiego de mujeres entra y sale entre las 17.00 y las 20.00 horas de la Sede de las Amas de Casa de Arroyo de la Luz.

La razón, elaborar, con mucho mimo, las flores que adornarán el camino que seguirá la Virgen de la Luz el próximo 25 de abril, cuando se celebrará la bajada de la Virgen al pueblo.

Entre metros y metros de pliegos de plástico azul y blanco, colores elegidos por ellas por ser representativos de la Virgen, pasan la tarde y, sin apenas darse cuenta, van llenando una caja detrás de otra con flores terminadas que después recogerán operarios del Ayuntamiento.

Se organizan como una cadena de montaje, cada una hace lo que mejor se le da / A. I. P.
Una de las cajas terminadas / A. I. P.

La iniciativa surgió cuando, hace 3 años, las Amas de Casa organizaron una excursión a Campo Mayor, Portugal, durante la Fiesta de las Flores. A todas les encantó y pensaron que sería muy bonito decorar así el pueblo en honor a la Patrona. Sin perder tiempo, al día siguiente, Chelo Carrero Carrasco, la presidenta de la asociación, se encaminó al Ayuntamiento con el proyecto debajo del brazo para presentárselo a la alcaldesa, Isabel Molano, y al teniente de alcalde, Pedro Solana.

A los dos les gustó la propuesta y unos días después las estaban proveyendo del material necesario para realizar las flores.

Este año, las flores que hagan, adornarán el tramo que recorrerá la Virgen en su camino hacia la Residencia de Ancianos, para así cubrir todas las calles por las que la Patrona pase, estando cubierto el resto del recorrido con las primeras flores.

Aunque la idea es de las Amas de Casa y se hace en su sede, no solo están yendo las socias. Según nos contó la presidenta, Chelo Carrero, «la gente colabora muchísimo, sabemos que aquí hay mucha devoción. Aquí vienen tanto socias como no socias, la sede es de la asociación, nos la tiene cedida el Ayuntamiento, pero esto es de la Virgen y puede venir todo el mundo que quiera».

Los primeros días fueron los más flojos, pero conforme se ha ido corriendo la voz, están pasando por las sede, cada día, entre 20 y 25 personas. El local, pequeño, les basta para llevar a cabo su labor, organizada como una cadena de montaje; unas cortan, otras pliegan los recortes y otras abren las flores. Algunas se atreven con todo, hacen la flor entera, pero, como apuntaron algunas, «cada una se encarga de lo que mejor se le da, o lo que está dentro de sus posibilidades, todo el mundo aporta su granito de arena, de una u otra forma».

Aunque no se hagan flores, hay trabajo

Para hacer flores se reunieron hace dos años y ahora en 2019. A pesar de que el año pasado no hicieron los adornos florales, ya que se están usando los del primer año por estar en perfectas condiciones, no significó que no colaboraran en adornar el pueblo, ya que colaboraron en colgarlas y colocarlas para que lucieran perfectas, arreglando las que se habían afeado estando guardadas.

Bromean con que lo hacen todo, como dijeron algunas de ellas entre risas, «no nos toca colgarlas porque no llegamos».

Lo más duro, según nos contaba Berna Chaves, secretaria de la asociación, fue el primer año, cuando tuvieron que medir uno a uno los tramos de calles que iban a adornar para saber cuántos metros de cuerda debían cubrir con las flores. Había algunos tramos de la Plaza que medían 30 y 35 metros, «fue un trabajo muy laborioso, tuvimos que hacer los planos de las calles que íbamos adornar, midiendo de pared a pared», aseveró Berna.

Al preguntar cuántas flores habían realizado hasta la fecha se echaron a reír, porque, tal y como aseguraron todas, «ya van tantas que sería imposible contarlas, son muchísimas flores y la cuenta se pierde».