Diente de león. / CI Dehesa de la Luz

El diente de león, medicina de la dehesa

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

Desde el Ayuntamiento de Arroyo de la Luz, a través del Centro de Interpretación Dehesa de la Luz, publicamos una nueva sección semanal titulada «La Botica de la tía Antonia».

El Centro de Interpretación de Arroyo de la Luz ha dedicado esta semana, en su sección 'La Botica de la tía Antonia', a un planta que puebla la dehesa arroyana, el Diente de León, cuya flor amarilla inconfundible tiñe de amarillo los campos arroyanos.

El diente de león (Taraxacum officinale es la especie más común) es una planta se encuentra fácilmente en los paseos por el campo y además es una de las plantas medicinales con efectos más importantes y probados.

Las hojas de diente de león se pueden comer cocidas o crudas y sirven como una excelente fuente de vitaminas A, C y K. También contienen vitamina E, ácido fólico y pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B.

Además proporcionan una cantidad significativa de varios minerales, incluidos hierro, calcio, magnesio, potasio y silicio.

Pero las propiedades medicinales del diente de león se deben a la combinación de compuestos antioxidantes y antiinflamatorios.

El diente de león tiene múltiples propiedades, entre ellas regula el metabolismo gracias a su peculiar fórmula de nutrientes y compuestos bioactivos ayudando a controlar los niveles de azúcar, de glucosa, estimula la secreción de insulina, reduce la absorción de grasas y favorece el control del colesterol; algunas investigaciones indican que el diente de león puede tener propiedades antimicrobianas y antivirales. Varios estudios in vitro han hallado que el extracto de diente de león reduce significativamente la capacidad de replicación de virus y bacterias dañinas; también mejora el estado de la piel y la protegen frente al daño causado por las radiaciones solares, el envejecimiento y el acné. Potencian la generación de nuevas células en la piel, lo que podría retrasar el proceso de envejecimiento.

Además reducen la inflamación y la irritación de la piel, al tiempo que aumenta la hidratación y la producción de colágeno. Esto puede ser útil para prevenir y tratar ciertos tipos de acné.