Extremadura, la región donde menos se vive de alquiler, que sube la mitad que en España

La gran caída de precios en la compraventa de viviendas se registró entre los años 2007 y 2013. :: /HOY
La gran caída de precios en la compraventa de viviendas se registró entre los años 2007 y 2013. :: / HOY

La región sigue siendo la comunidad donde menos se arrienda: solo uno de cada diez inmuebles, casi la mitad de la media en España

Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Comprar una casa ahora en Extremadura es un 22% más barato que en el momento álgido de la burbuja inmobiliaria, mientras que alquilarla resulta un 6% más caro, según un informe de la Fundación BBVA y el IVIE (Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas). El primero de estos dos porcentajes está en sintonía con lo ocurrido a escala nacional, donde la compra se ha abaratado un 21%, pero el segundo es inferior, ya que el arrendamiento en España se ha encarecido un 11%, o sea, casi el doble que en la región.

El estudio detalla también que no hay una autonomía donde esté menos extendido el alquiler. Visto de otro modo: no hay ninguna en la que sea más habitual tener el inmueble en propiedad. En este punto, la comunidad camina a un ritmo distinto a las demás, pues el arrendamiento ha ido ganando peso en el mercado inmobiliario en los últimos años en todo el Estado. También en Extremadura, pero en una proporción mínima en comparación con la media nacional.

Al terminar el año pasado, 18 de cada 100 españoles vivían como inquilinos, cuatro puntos porcentuales más que en el año 2007, cuando la crisis económica apenas había asomado la cabeza. En la región, sin embargo, la diferencia entre lo que ocurría entonces, hace más de una década, y la situación actual es de solo medio punto porcentual. Nada que ver con Madrid, Navarra, Baleares o Canarias, donde el alquiler ha ganado terreno a razón de entre seis y siete puntos porcentuales en este tiempo. Apesar de este incremento, España sigue lejos de Europa en este capítulo. En países como Alemania o Polonia es la opción que escogen cuatro de cada diez ciudadanos.

Según los autores de la investigación, que el alquiler pese ahora cuatro puntos más que antes de la recesión tiene que ver con el impacto que la crisis ha tenido sobre las cuentas familiares, pero también con «los cambios fiscales a favor del régimen de arrendamiento y con variables sociodemográficas». «Factores –continúan explicando– como los cambios en las preferencias de los jóvenes, el elevado precio de la vivienda en relación a los salarios, el alto porcentaje de empleo temporal y la tasa de paro, entre otros, contribuyen a explicar la caída que ha experimentado en los últimos años el peso de la vivienda en propiedad frente al aumento de los hogares que residen en viviendas arrendadas». Ante esta realidad, los autores del informe creen que «es necesario incentivar la oferta de inmuebles en alquiler, sobre todo pensando en los colectivos que tienen más dificultades en el acceso».

A Antonio Correa, director gerente de la inmobiliaria García Márquez, no le sorprende el dato de que Extremadura es la región con menor penetración del alquiler. Pero apunta un motivo a tener en cuenta. «Es verdad que aquí está especialmente consolidado el sentido de la propiedad en lo que a los inmuebles se refiere, pero también es cierto que aquí resulta más barato que en otros sitios comprarse una casa, y esto también ayuda a explicar estas cifras que por otro lado, incluyen lo mismo a las ciudades más grandes de la región y a las más pequeñas». Esto, en su opinión, «puede distorsionar los datos sobre precios, al incluir en el mismo grupo a ciudades como Badajoz o Cáceres y a otras poblaciones mucho más pequeñas». De hecho, él cree que «si a Andalucía, por ejemplo, le quitáramos la costa, su realidad en este campo del sector inmobiliario no sería muy diferente a la de Extremadura».

Y no solo es que los precios sean más bajos en la comunidad autónoma. Es que además, han subido menos en los últimos años. Entre los años 2007 y 2013, el alza a escala regional fue del 23%, mientras que de 2013 al 2018 tan solo alcanzó el 1%, según el informe de la Fundación BBVA y el IVIE. A escala nacional, estos porcentajes fueron del 36% y el 14% respectivamente, lo que deja claro que también en esto, la comunidad autónoma camina a una velocidad muy distinta a la del conjunto del país.

Pagar la casa cuesta siete años de salario, frente a los nueve de antes de la crisis

Un extremeño medio necesita ahora algo más de siete años de ingresos para comprar una vivienda, mientras que en 2007 precisaba casi nueve, según el estudio de la Fundación BBVAy el IVIE. Lo que media entre una fecha y otra es la crisis económica, que pinchó la burbuja inmobiliaria, pasando de un escenario de precios disparados e hipotecas fáciles de conseguir a otro de importes más contenidos y mayores dificultades para conseguir que el banco o la caja preste dinero.

En España, el tiempo medio de renta para adquirir un inmueble (el índice de accesibilidad a la vivienda) era de casi 14 años en 2007, y ahora no llega a diez.