«El deporte me ayuda sobre todo a evadirme y a despejarme»

Tomás Santano Parra, profesional del deporte. /cedida
Tomás Santano Parra, profesional del deporte. / cedida

Tomás Santano dedica su vida al deporte y a los niños, tal y como revela en la siguiente entrevista

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍASArroyo de la Luz

–¿Por qué decidiste dedicar tu vida al deporte?

–Desde pequeño siempre me ha gustado el deporte, sobre todo el fútbol, y siempre he simpatizado mucho con los niños. Una vez vi que podía trabajar con ellos, decidí estudiar todo lo mencionado anteriormente y básicamente, ese ha sido ese el motivo de mi elección de profesión, porque me gusta trabajar con los niños y sobre todo me gustan todos los tipos de deporte.

–¿A qué te dedicas actualmente?

–Este verano he sido el coordinador del campus de fútbol de Pebetero, al igual que el año pasado, coordino también los cursos de natación, tanto niños como adultos, además de ser monitor del campamento multideporte, que ha sido la primera vez que se ha hecho en Arroyo. Aparte, me dedico laboralmente, en especial los fines de semana, a cuidar las instalaciones del pabellón polideportivo. Además, como se practican otros deportes además del fútbol, como baloncesto y voleibol, a veces ayudo a los entrenadores que están allí, aprovechando un poco la titulación que tengo.

–¿Practicas algún deporte a nivel profesional?

–Antes sí, pero ya hace años. Ahora entreno a las categorías inferiores del Arroyo CP desde el 2016. Tengo el nivel 1 de entrenador de fútbol, deporte que es mi pasión, aunque también practico otros como pádel o natación en verano. Actualmente no estoy federado, los deportes que practico son por disfrute.

–¿Te gustaría seguir formándote?

–Ahora mismo tengo varios frentes abiertos; me gustaría seguir con el máster de rendimiento deportivo, que es un poco relacionado con la enseñanza de los niños y además es ya un poco profesionalizarse a nivel de más adulto, por así decirlo. El día de mañana no me importaría, incluso me gustaría, llevar un equipo ya profesional. Mi objetivo final es ser maestro de Educación Física por la mañana y por la tarde entrenar a mi equipo de fútbol.

–¿Lo ves a muy largo plazo?

–Me considero aún joven, pero será un proceso largo, aparte de terminar con lo que estoy ahora, me quedaría prepararme los otros dos niveles de entrenador, teniendo también en cuenta que el periodo de oposiciones siempre es a largo plazo, aunque no queramos.

–¿Qué situaciones te producen mayor satisfacción en el trabajo?

–Una de las cosas que puedo destacar y que más felicidad me ha dado ha sido trabajar con personas con discapacidad de todas las edades. Eso me ha ayudado a entender la actividad física y el deporte como un disfrute, felicidad y, sobre todo, valores. Conforme avanzábamos en las sesiones podía ver el progreso que iban adquiriendo y es algo que ayuda sobre todo a quienes están ayudándoles, porque tú a ellos los ves bien, felices, y es mucho lo que te transmiten.

–¿Al entrenar a niños pequeños a qué das prioridad?

–Cuando trabajo con niños, personalmente doy mucha importancia a aportar valores. Es decir, yo puedo llevar mi entrenamiento de fútbol, pero estoy continuamente intentando inculcar valores. A todas las categorías que he entrenado, lo que les he dicho siempre es que lo importante al salir al terreno de juego es disfrutar, independientemente del resultado. En niveles superiores se pide más profesionalidad, pero mientras el niño responda a los entrenamientos y tú veas que está aprendiendo, que está adquiriendo esos valores de respetar al compañero, al árbitro, que da una patada a un rival, pide disculpas y sigue el partido, creo que el objetivo está conseguido.

–Eres uno de los pocos afortunados que con 25 años te dedicas en casa a lo que te gusta

–Creo que quizás pueda tener un poco de suerte ahí. Es cierto que he tenido bastantes ofertas de trabajo, incluso fuera de Extremadura, pero quizás el trabajar con los niños de aquí del pueblo, que ya me conocen, quizás me haya hecho acomodarme, aunque no me guste reconocerlo ni decirlo así. Pero el hecho de estar en casa, de tener a mi familia aquí, incluso el ser el principal coordinador y ver los resultados y que los proyectos crecen y mejoran, pues puedo, estar tranquilo, porque aquí no va a faltar y estoy en casa.

–¿Has pensado en salir de la localidad para formarte en algo que no puedas encontrar aquí, o puedes acceder a todo lo que quieres desde aquí?

–De momento mi idea no es salir, porque es cierto que esto es muy cómodo, si quiero jugar un partido con mis amigos los tengo aquí, para dedicarme a trabajar con los niños, que es lo que me gusta, también, y a largo plazo, para las oposiciones, creo que sí van a ser en mi pueblo. Yo me considero muy de Arroyo por eso, porque todo lo que tengo lo tengo aquí.

–¿Qué te aporta el deporte?

–El deporte sobre todo me ayuda a evadirme. Salir a echar mi partido de pádel o mi partido de fútbol, me ayuda a despejarme.

–¿Hubo alguien que te ayudar a elegir el camino a seguir?

–Tuve un entrenador en mi último año de juvenil, que ha sido de las personas que más me han marcado como jugador y en mi vida deportiva, que se llama Sergio Castaño, y me gustaría destacarlo porque creo que es uno de los grandes culpables de que yo ahora mismo tenga lo que tengo. Es quien me enseñó el camino. Me dio su base y después me dijo: «ahora tú, Tomás, debes elegir por dónde tirar; el deporte es muy grande». Entre todo el abanico, y al tener siempre claro que quería trabajar con niños, el camino se descubrió solo.

–¿Qué dirías que es indispensable para un buen entrenador y educador?

–Creo que sin la humildad y el trabajo diario por conseguir objetivos día a día, no hubiese conseguido todo esto. En una persona que se dedique a la enseñanza destacaría esas tres palabras 'humildad, trabajo y constancia'.