Javier Boyero, a la derecha, junto a su compañero en el tanatorio. / Cedida

«Las muertes en Arroyo en los dos últimos meses duplican las estadísticas»

El de las funerarias ha sido un sector que ha vivido esta crisis sanitaria en primera línea. Un profesional del mismo cuenta las dificultades a las que se han enfrentado

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

Arroyo de la Luz ha sido uno de los pueblos extremeños más castigados por el coronavirus y entre los trabajadores que han estado en primera línea de batalla se han encontrado en todo momento las funerarias, quizás los grandes olvidados de esta crisis, algo que han manifestado muchas de ellas. Desde este medio de comunicación nos hemos puesto en contacto con Javier Boyero, empleado de la funeraria-tanatorio Nuestra Señora de la Luz, de Arroyo de la Luz, quien nos ha contado cómo ha sido esta crisis desde su trabajo, desde la dificultad de encontrar EPIS hasta la reducción drástica de personas que han podido acudir a los entierros.

–¿Cuánto ha aumentado los fallecimientos estos dos meses con respecto al año pasado?

–En primer lugar, cabe destacar que Arroyo de la Luz no es un pueblo con una alta tasa de mortalidad, por lo que en estos dos últimos meses con respecto al año pasado podríamos decir que su aumento ha sido significativo, incrementándose de tal manera que duplica la estadística de los años anteriores.

–¿Cómo han estado enfrentando el trabajo?

–Tanto mi compañero Pedro Pablo como yo hemos tenido que enfrentarnos, como el resto de personas que trabajan en sectores que se han visto afectado por este virus, a una situación desconocida y fuera de lo normal. Esto ha hecho que, si en nuestro día a día estamos unidos en nuestro trabajo, en estos dos meses lo hemos hecho aun más, ya que ha sido una situación bastante compleja para todos. Con respecto a los servicios prestados no solo se han visto afectados por la ausencia de velatorios, también el contacto con las familiares, ya que en la mayoría de los casos se realizaba todo de manera telefónica.

–¿Que protocolo han estado siguiendo?

–El protocolo que hemos estado siguiendo todo el tiempo ha sido el establecido desde el Ministerio de Sanidad, que no ha dejado en ningún momento de transmitirnos todas y cada una de las pautas de actuación.

–¿Han tenido dificultad para conseguir EPIS?

–El de los EPIS fue un tema de gran dificultad, sobre todo al principio. Los proveedores con los que trabajamos nosotros normalmente se quedaron sin existencias y tuvimos que recurrir a nuevos proveedores para poder dotarnos de Epis suficientes para nuestro uso diario. Así conseguimos aprovisionarnos para, incluso, poder realizar una donación a nuestra residencia de mayores, que tan castigada ha estado por el virus.

–¿Han temido contagiarse en algún momento?

–Sí, debido al índice de contagios con los que contaba el pueblo de Arroyo, pienso que todo el mundo en algún momento ha tenido miedo no solo a contagiarse sino a contagiar a sus familiares. En nuestro caso el miedo se centraba principalmente en contagiarnos y no poder seguir prestando los servicios de nuestro tanatorio.

–El primer fallecimiento por contagio de Covid-19 fue en Arroyo de la Luz, ¿Prestaron ustedes el servicio?

–El primer caso de Covid-19 no fue nuestra funeraria la que prestó el servicio, delegando este caso a una funeraria de Cáceres, pero aun así, en un espacio corto de tiempo nos llego un nuevo caso, siendo el segundo de la provincia, afrontándolo sin ningún tipo de problema, gracias a como he dicho con anterioridad a las pautas aportadas por La directora de área de salud pública de Extremadura, con la cual estuve en contacto en todo momento.

–¿Ha habido algún contagio entre ustedes?

–No, por suerte no. A nosotros nos realizaron el test rápido y tanto mi compañero como yo dimos negativo. Supongo que hemos hecho las cosas bien, nos hemos equipado en todo momento con EPIs, ya fueran casos positivos de Covid-19 o fallecimientos por causas naturales.

–En los fallecimientos, ¿Cómo lo han hecho? ¿Les avisaban del hospital?

–La mayoría de las defunciones han tenido lugar en las residencias de mayores dándonos el aviso la propia residencia o los familiares.

–¿Cómo han sido los entierros durante el confinamiento?

–Si una despedida a un familiar siempre es triste, aun más lo han sido en la situación tan complicada y anómala en la que nos encontrábamos, no pudiendo asistir más de 3 personas al entierro. Ha habido incluso algunos casos en los que ningún familiar podía asistir ya que se encontraban fuera de la provincia. Han sido días muy duros.

–¿Ha habido momentos de colapso en la localidad?

–Recordamos uno de los días, en la segunda semana de confinamiento como el peor de todos. En ese día fallecieron 5 personas, encontrándose todas en el tanatorio, solos, sin poder ser velados ni estar acompañados por sus familiares. Han sido momentos muy tristes.

–Su trabajo siempre es duro, pero, ¿se le ha hecho más cuesta arriba en esta situación?

–Como bien dices nuestro trabajo siempre es duro, aunque hay momentos gratificantes. Intentamos en todo momento estar a la altura de las circunstancias, ofreciéndoles todo nuestro apoyo a los familiares en momentos de tanto dolor.

–¿Qué cambios ha supuesto para ustedes cambiar de fase?

–El cambio de fase a afectado a la asistencia de familiares al tanatorio, hemos pasado de no poder hacer velatorios a contar con un máximo de 15 personas a día de hoy; en cuanto a nuestras instalaciones ha supuesto un desinfección total de las mismas, así como la dotación de material desinfectante como son los hidrogeles y alfombras para la desinfección para poder acceder a dichas instalaciones.

–¿Saben cómo van a enfrentarse a las fases siguientes?

–Ojala las fases siguientes sean la vuelta a la normalidad, aunque sí es cierto que continuaremos con todos las medidas anteriormente citadas para no volver a recaer.

–Se ha hablado mucho de la subida de precios en los entierros en las grandes ciudades durante la crisis, ¿Es algo que ha pasado también en los pueblos?

–En nuestro caso no podemos hacer esas afirmaciones, ya que los servicios que se han estado prestando se han reducido, como es el uso del tanatorio, la colocación de esquelas, servicio de floristería, entre otros...bajando así el coste del servicio.