Montaña Hurtado sentada, junto a su compañera Bea Gómez. / Cedida

«La vuelta ha sido difícil, con muchas ganas, pero a la vez con mucha prudencia»

Montaña Hurtado Martínez Fisioterapeuta La arroyana cerró su clínica de fisioterapia el pasado mes de marzo por la crisis sanitaria tras 15 años abierta, una difícil situación que nos explica en esta entrevista

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

Montaña Hurtado Martínez es una arroyana de 37 años que finalizó sus estudios en fisioterapia en el 2003, en la universidad de Extremadura. Comenzó trabajando en El Balneario de Baños de Montemayor y en el año 2005 abrió su propia clínica de fisioterapia en su pueblo, que este pasado mes de julio cumplió 15 años. Desde hace más de 4 años forma parte del equipo Beatriz Gómez Preciado Diplomada en fisioterapia en el año 2010, una cacereña afincada en Arroyo de la luz. Montaña es Diplomada por la Universidad de Extremadura en Fisioterapia 2003, máster en osteopatía por la escuela de Osteopatía de Madrid, máster en terapia miofascial, cursos de drenaje linfático manual, vendaje neuromuscular, kinesiotsping, punción seca….. Por su parte, Beatriz es Diplomada por la Universidad de Extremadura en Fisioterapia 2010, máster en osteopatía estructural por la escuela de Osteopatía de Madrid, curso de pilates, kinesiotaping, punción seca…..

–¿Cómo fueron sus inicios?

–Mis comienzos fueron en una casa familiar con una camilla. Me di de alta de autónomo y empecé a trabajar. Tuve buena acogida que me sirvió para plantearme crear un centro de trabajo.

–¿Cuándo se dio cuenta de que quería ser fisioterapeuta y por qué?

-Cuando empecé en el instituto me di cuenta que me gustaba la rama sanitaria y en concreto la fisioterapia, ¿El por qué? Pues no hay una raíz, creo que es vocacional. A veces la gente piensa que un fisioterapeuta se limita a dar masajes, ¿en qué consiste exactamente el trabajo del fisioterapeuta? Para mí, la fisioterapia es una disciplina de la ciencia de la salud que ofrece un tratamiento terapéutico y de rehabilitación no farmacológica para diagnosticar, prevenir y tratar síntomas de múltiples dolencias agudas y crónicas y para ello se utilizan varias técnicas, entre ellas los masajes.

–¿Cuál es la clave para ser un buen fisioterapeuta?

–La clave radica en una buena formación continuada, en nuestro caso tanto Bea como yo seguimos formándonos continuamente para ofrecer al paciente las mejores terapias para solucionar sus problemas de salud con la mejor profesionalidad posible.

-¿Cómo les afecta el intrusismo laboral?

-Es un tema que nos preocupa bastante porque está en juego la salud de los pacientes. Solo están cualificados para hacer técnicas manuales y masajes terapéuticos los fisioterapeutas, el resto que no tenga titulación universitaria solo está preparado para dar masajes de relajación con lo que no se puede tratar ninguna lesión.

–¿Cuándo cerraron al público?

–Creímos oportuno cerrar un par de días antes que confinaran Arroyo para no ser un foco más de la expansión de la epidemia. La afectación es considerable, pero seremos positivos y confiaremos en una pronta recuperación.

–¿Cómo fue el momento del cierre el pasado marzo?

–Fue difícil, no solo por cerrar tu negocio como autónomo, sino la incertidumbre que la covid-19 iba a suponer en nuestro futuro profesional y tratamiento con el paciente.

–¿Cómo vivió los primeros momentos?

–Creo que en los primeros momentos no pusimos en primer lugar el cierre y si la salud de todos los que conocemos.

–¿Cómo ha sido la vuelta al trabajo? ¿Ha tenido que implementar muchos cambios?

–La vuelta al trabajo fue difícil, teníamos muchas ganas pero a la vez la prudencia y los protocolos a seguir para una mayor seguridad para hacer nuestro trabajo correctamente (técnicas manuales con el paciente) nos hacía diariamente ir desarrollando medidas contrastadas con otros colegas de profesión para trabajar lo más seguro posible y ofreciendo las medidas de seguridad más eficientes. Hemos realizado bastantes cambios. Ahora tratamos de manera individualizada y dedicamos un tiempo entre cada paciente para poder desinfectar correctamente cada espacio una vez que finalizamos la sesión, además de los epis necesarios para proteger y protegernos nosotras. Debido a ese cambio las citas se están demorando por ello queremos agradecer la compresión de nuestros pacientes. Además nos hemos formado con un curso ofrecido por el Real colegio de fisioterapeutas de Extremadura para la Covid-19.

–¿Ha podido cuantificar sus pérdidas en estos meses?

–Sí, hemos cuantificado las perdidas viendo o comparando con años anteriores y son notables pero por otra parte numerosos pacientes solicitaban cita pasadas unas semanas y eso nos dio fuerzas para digamos empezar de nuevo con todas las medidas de seguridad y salud implantadas por el colegio de fisioterapeutas. Es obvio que trabajamos a otro ritmo pero seguimos ofreciendo nuestro trabajo con la misma ilusión que el primer día.

-¿La crisis económica de 2008 es comparable a la traída por el coronavirus?

-No es comparable debido que está crisis principalmente es sanitaria y en nuestro sector, a mi parecer, nos afecta doblemente

-¿Cómo está afectando el coronavirus a su profesión?

-En nuestra profesión se están siguiendo protocolos muy estrictos. En nuestra clínica tratamos de manera individual a cada paciente para cumplir todos los protocolos de desinfección y protección.

-¿Cómo le afectaría un segundo confinamiento?

-Pues sería muy duro. Esperemos que no suceda

–¿Ha recuperado su clínica las visitas pre-Covid o sigue por debajo de lo normal?

–Sigue por debajo de los normal pero me imagino que similar a casi todos los sectores.

–En estos 15 años habrá momentos buenos y malos, ¿Cuáles han sido los más duros? ¿Y los mejores?

–Los mejores, sin duda, ver como tu negocio fluye y ayuda como tal a todas las personas que necesitan tratamiento terapéutico y de rehabilitación. Momentos negativos creo que no los hay, o no le damos una mayor importancia ya que creemos que la fisioterapia tiene que ser ejercida por profesionales de la salud.

–¿Cómo ve el futuro de su negocio y de su profesión?

–El futuro no lo pienso, el presente si. La filosofía para hacer de este negocio algo importante es mi vida, es luchar cada día por él. Seguiremos con el mismo pensamiento.