El mercado laboral extremeño es el segundo más discriminatorio de España

Mujeres trabajando en el campo. :: /HOY
Mujeres trabajando en el campo. :: / HOY

La tasa de paro femenino supera en 10 puntos a la masculina, mientras que la de ocupación está 14 por debajo

ANTONIO ARMERO

El mercado laboral extremeño es el segundo más discriminatorio de España por razón de género, según el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. La región es la segunda con mayores diferencias entre hombres y mujeres en tres valores: la tasa de paro, la de ocupación y la de actividad. En todos obtiene números que solo empeora Castilla La Mancha, según el informe 'La situación de las mujeres en el mercado laboral 2018', del propio Ministerio.

La tasa de actividad es el porcentaje de personas activas (mayores de 16 años que tienen un trabajo o lo están buscando) sobre la población total. En España, la masculina es diez puntos más alta que la femenina, mientras que en Extremadura, la diferencia supera los 14 puntos. La de ocupación (proporción de personas que trabajan sobre la población de más de 16 años) es 11 puntos superior para los hombres a escala nacional, y casi 18 en la comunidad autónoma. Ypor último, la tasa de paro (porcentaje de personas que buscan un empleo) es tres puntos superior para el colectivo femenino en el conjunto del país y casi diez en la región.

El alcance de la diferencia

Estas cifras ilustran sobre el alcance de la brecha de género en Extremadura que, eso sí, presenta ahora mejores cifras que hace diez años. Algo que no obstante, ocurre en todas las regiones, según la investigación del Ministerio, que analiza la evolución de los tres parámetros citados durante el periodo 2007-2018.

En estos diez años estudiados la diferencia de género en la tasa de actividad se redujo en España en 9,4 puntos, mientras que en la comunidad lo hizo en 8,7. Hay autonomías, como Andalucía, País Vasco, Galicia, Asturias, Murcia, Navarra, Castilla La Mancha o La Rioja, donde el descenso superó el diez por ciento. En cuanto a la tasa de empleo, la distancia entre sexos se acortó en diez puntos en el conjunto del Estado, y en ocho en Extremadura. Por último, la diferencia entre hombres y mujeres en la tasa de paro mejoró en un punto en España y empeoró en 0,5 en la región.

A la hora de intentar encontrar una explicación a estas cifras, los autores del estudio concluyen que «la dispersión observada en la brecha de género entre comunidades autónomas respondería a factores diversos vinculados al tejido productivo local, a las características específicas de la mano de obra, así como a aquellos otros propios de la demografía». «Las diferencias entre el colectivo femenino y el masculino a escala territorial tradicionalmente son menores en aquellas regiones mejor situadas en el mercado de trabajo, con tasas de actividad y de empleo más altas y tasas de paro más bajas». Extremadura se sitúa desde hace años en el extremo contrario.

Por último, los investigadores añaden que esta posición diferente entre unas autonomías y otras «está relacionada también con el nivel de formación de los trabajadores». En esto último, la región ocupa desde hace años un lugar en el furgón de cola español, en particular cuando se analizan los datos relativos a la población de mayor edad, y no tanto cuando la comparación se ciñe a los jóvenes.