Moret recupera su mercado ecológico de frutas y verduras

Imagen del mercado ecológico, ayer en la calle Moret./a. Méndez
Imagen del mercado ecológico, ayer en la calle Moret. / a. Méndez

Al mercado asistieron media docena de hortelanos de la ciudad y la provincia, como Chema, de Arroyo de la Luz, con una variedad blanca de berenjena

LAURA ALCÁZARArroyo de la Luz

Berenjenas blancas, tomate talaverano, remolachas frescas o jabones ecológicos elaborados con hierbas aromáticas del campo extremeño, fueron algunos de los productos de proximidad que se exhibieron ayer en la peatonal calle Moret del centro histórico, y que se podían adquirir directamente del productor. Fue en el mercado de frutas y verduras ecológicas que el colectivo 'Moret se mueve' ha recuperado tras varios años sin celebrarse.

La iniciativa es una de las actividades dinamizadoras que los hosteleros de Lizarrán, el hotel Alfonso IX y El Corregidor realizan a lo largo del año en la que ha sido una de las vías comerciales por excelencia en la ciudad y cuya imagen está alejada de la de tiempos pasados. Hoy el 50 por ciento de sus locales están vacíos, según el empresario Francis Refolio. «Queremos hacer la calle más atractiva para que se instalen negocios; los precios son ahora más negociables y es una oportunidad», dice este impulsor de 'Moret se mueve'.

El pequeño mercado de ayer se agradeció no sólo por poner al alcance del público hortalizas de temporada de huertas cercanas a Cáceres, sino porque también se pudo disfrutar de una degustación gratuita de paella que sirvieron los organizadores.

Valentín fue uno de los compradores que pasó por Moret. «Me gustan los productos ecológicos, busco cosas de aquí, y suelo comprar por las huertas de la Ribera del Marco», declaraba este cacereño que se surtió de berenjenas, judías verdes y aceitunas. Como él, Lorena y Luismi valoraban el trato «más cercano». «Es una opción más -añadían- para poder comprar productos ecológicos cerca de casa».

Al mercado asistieron media docena de hortelanos de la ciudad y la provincia. Chema, de Arroyo de la Luz, traía una variedad blanca de berenjena «más fina y menos amarga». Y Mateo sorprendía con el tomate negro de Crimea cultivado en su huerto de Valencia de Alcántara. «La gente se está dando cuenta de que hay que volver a los más cercano», decía Marisa, de Malpartida de Plasencia, que hace jabón ecológico. Los productores cumplieron sus expectativas y Moret se llenó de gente.