'El Puesto de la Guardia Civil. Entre la milicia y la vecindad', nuevo trabajo del cronista oficial de Arroyo de la Luz

Puesto de Villamayor (Asturias). Marzo de 1933. /cedida
Puesto de Villamayor (Asturias). Marzo de 1933. / cedida

REDACCIÓNArroyo de la Luz

Un nuevo trabajo del historiador y cronista oficial de Arroyo de la Luz, Francisco Javier García Carrero, acaba de ver la luz. En este caso la Revista Extremeña de Sociología, de periodicidad anual, en su nº 11 del presente año 2019, recoge su última aportación historiográfica.

Dicha revista, dirigida por José Ignacio Urquijo y Marcelo Sánchez-Oro, presenta, en este caso, nueve artículos y tres recensiones de libros y que versan sobre una temática muy variada.

Algunos de los trabajos que se incluyen son de rabiosa actualidad, como el que hace referencia a los 'movimientos soberanistas como amenaza a la integridad territorial de los Estados y de la U.E'. Otros refieren el, no menos actual, problema de los migrantes mexicanos a los Estados Unidos o el interesante uso de Internet y las redes sociales para la práctica turística.

De la misma forma, en este nuevo número de la revista se puede leer una semblanza que firma su director Marcelo Sánchez-Oro y que está referida al poeta arroyano Juan Ramos Aparicio al que describe como «cronista de un tiempo».

El trabajo de Francisco Javier García, historiador arroyano, está centrado, una vez más, en el análisis de una de sus líneas de investigación más destacada: la Guardia Civil. El título de su colaboración en esta revista es 'El Puesto de la Guardia Civil. Entre la milicia y la vecindad'.

En el artículo se detalla como de todo el entramado de la Benemérita, la Casa-Cuartel se ha convertido, a lo largo de estos 175 años de existencia, en la unidad por excelencia del Instituto armado.

Con el Puesto se llegaba a todos los rincones del país (Todo por la Patria), convirtiendo a sus moradores en soldados-policías, los más cercanos al ciudadano al que protegían, pero también controlaban.

Sin embargo esta milicia y vecindad no ha estado exenta de problemas dada la originalidad de estos acuartelamientos ya que, por primera vez en nuestra historia, estaban conviviendo en un mismo espacio físico militares y personal civil, lo que generó tensiones de convivencia en no pocos casos.