Banda de Música Municipal de Arroyo de la Luz en el concierto de año nuevo. / Cedida

El trabajo anual de la banda de música arroyana culmina cada año con el concierto de año nuevo

Miguel Ángel Hernández, director de la Banda Municipal de Música de Arroyo de la Luz, asegura que la gran importancia es que son «una gran familia»

Ana Isabel Padilla Macías
ANA ISABEL PADILLA MACÍAS Arroyo de la Luz

Desde hace unos años, la Banda Municipal de Música de Arroyo de la Luz ha ido tomando cada vez más relevancia y así lo atestigua con la gran afluencia de público con la que cuenta en cada una de las actuaciones que llevan a cabo a lo largo del año. La guinda del pastel es siempre el concierto de año nuevo que, tal y como señala Miguel Ángel Martín Hernández, director de la banda, es el resumen de todo el año.

Tras su acompañamiento en las procesiones de la bajada y subida de la Virgen de la Luz, comienzan ya a trabajar en la temática del concierto de año nuevo y los meses de verano y otoño los dedican, prácticamente, a ensayarlo, además de las actuaciones que les van surgiendo, como el encuentro de bandas o la gala solidaria.

Décimo aniversario

Este año, la banda arroyana cumple su décimo aniversario y a las actuaciones habituales sumará una serie de actos que organizará a lo largo de todo el año a partir del próximo mes de febrero y que culminarán con el concierto de año nuevo de 2023.

«El concierto de año nuevo es el que con más ganas se prepara, en el que se interpreta repertorio más complicado y en el que mejor se nota la subida de nivel de un año a otro», señala el director, quien explica que además de las diferentes piezas que interpretan, siempre preparan alguna broma y se le da un poco de visibilidad a alguno de los chicos que haya entrado en el conservatorio preparando alguna obra solista para ellos.

Con respecto a la broma de este año, ha sido un instrumentista; Eduardo Rodríguez, quien ha salido vestido de profesor y ha tocado la trompa. La broma ha consistido en que este profesor, un poco «pasota», junto a otros tres músicos que de pronto se convierten en limpiadoras que no sabían que había un concierto y se ponen a limpiar el teatro molestando al de la trompa, al director, a los músicos… Básicamente es un pequeño teatrillo dentro de la pieza musical y se suele escoger una pieza divertida que acompañe la escena.

El concierto de año nuevo tiene siempre muchísima acogida. Este año el aforo ha estado reducido al 50% e igualmente se ha llenado. Según señala el director, hay mucha gente que no consigue entrada y les piden repetirlo, ya que cada vez cuentan con más seguidores, sobre todo desde hace unos 4 años, contando también cada vez con más niños y jóvenes que forman parte de la misma.

La banda arroyana surgió como asociación músico cultural en 2018 y desde entonces cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, quien les entrega una subvención cada año para que puedan emplearla en lo que necesitan y además les cede el espacio de ensayo.

Actualmente hay 55 alumnos matriculados, estando en la banda 32 músicos y el resto forman parte de la cantera, incorporándose progresivamente a la agrupación principal.

Con respecto a los solistas de este año en el concierto de año nuevo, ha habido un duo, un tenor y se ha estrenado un pasodoble compuesto para un chico de lavanda que llevaba unos años pidiéndolo.

Aarón Carrero, trombón, y Alberto Tato, tenor, estrenaron una partitura compuesta por el director titulada Los Viajes de Tromsax, una obra muy dinámica, con muchos cambios de ritmo. Era un diálogo entre los 2 mientras la banda les contesta haciendo «tonterías». Es una obra que compuso durante el primer confinamiento.

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Por otra parte, Miguel Ángel Pajares interpretó con la trompeta el solo del pasodoble que compuso igualmente el director de la banda arroyana.

Una gran sorpresa para todos supuso la intervención de Juan Borrella, solista vocal, quien protagonizó un momento muy especial para todos, especialmente para sus padres. Juan Borrella quien es del Casar de Cáceres, entró en la banda arroyana este año y el concierto de año nuevo se organizó alrededor de su actuación, siendo la primera vez que actuaba como solista.

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Como se ha señalado, su actuación ha supuesto una gran sorpresa y los vídeos han viajado por toda España, llegando comentarios de todas partes alabando su actuación.

Finalmente, el último solista fue Eduardo, quien se encargó de la broma musical anteriormente citada.

«Aquí en Arroyo de la Luz hay talento que hay que explotar, hay gente que podría fácilmente dedicarse a ello», señala el director, quien comenta que «la música es probablemente una de las carreras más difíciles del mundo y que más llega a la gente, porque cuando estás mal recurres a la música, cuando vas de fiesta, cuando estás alegre… todo va a la música. La carrera de médico y la de música son las más difíciles que hay, porque un médico juega con vidas y un músico juega con sentimientos».

De la banda, hay 12 miembros que están en el conservatorio, lo que supone el 30% de los chicos.

Además del gran talento que comenta el director, para él, lo más importante es que entre todos han logrado formar un bonito grupo de amigos, «y a mí eso me importa más que la banda suene bien o mal, al final somos una familia grande».